La prueba de carga con placa es un ensaye geotécnico realizado in situ para determinar las propiedades de deformabilidad y de resistencia al esfuerzo cortante, evaluando la relación entre una presión aplicada por una placa de acero rígida y su penetración en el suelo o enrocamiento, en función del tiempo. El empleo de esta prueba sirve para establecer los parámetros de deformabilidad y estimar la capacidad de carga última y la resistencia al esfuerzo cortante de los geomateriales debajo de la placa, únicamente donde esta tiene influencia. Con esta prueba se determina el módulo de reacción, para el diseño de cimentaciones.

Esta prueba puede ser llevada a cabo en la superficie del suelo o terraplén o en el fondo de un foso, una zanja o un pozo a cielo abierto. La prueba de placa es aplicable en casi todos los suelos, rocas, enrocamientos y rellenos. Esta prueba solo da información del suelo a una profundidad de no más de tres veces el diámetro de la placa y únicamente toma en cuenta parte de la influencia del tiempo. Por esto último, la prueba no es recomendable en arcillas y limos  blandos.

La prueba consiste en aplicar carga normal sobre la superficie plana del suelo, produciéndose desplazamientos por dicho efecto. La carga a la masa de suelo se aplica con un sistema de gatos hidráulicos, los cuales reaccionan con una viga sujeta a un sistema de anclaje o empotramiento, o un peso muerto. Esta prueba también puede ejecutarse horizontalmente, siempre que se cuente con la reacción necesaria para aplicar la carga.